viernes, 9 de octubre de 2015

Off-Topic: El analfabetismo en Alemania

Buenos días a todos. 

El otoño ha llegado a Berlín y con él las lluvias y unas vacaciones escolares de dos semanas, o “épocas del año en que los padres tienen que hacer malabares para poder atender a sus hijos”. Aquí el sector educativo escolar hace algo muy típico alemán que es quejarse constantemente, pero en general viven mucho mejor que en España. Hoy me encontrado una noticia que me ha impactado. Desde el centro de la economía europea, donde aparentemente se vive bien, hay un porcentaje nada escaso de analfabetismo funcional. Estoy alucinada, al igual que muchos.

En la actualidad se mira más a los refugiados, que de entre ellos muchos no han visitado la escuela, o que en su lengua materna no pueden leer o escribir. Sin embargo, aquí hay un problema importante de analfabetismo funcional, ya que 7,5 millones de ciudadanos alemanes adultos tienen una capacidad lectora como la de un escolar de primaria. Tristemente cada año abandonan el sistema educativo 150.000 jóvenes con conocimientos muy básicos para lo esperado, mostrando cómo este sistema fracasa, no sólo los jóvenes. Casi uno de cada cinco adultos son reconocidos como analfabetos, los cuales muchas veces no son conscientes de su dificultad hasta que se separan de su pareja y tienen que hacerlo todo, y no pueden, o cuando sus hijos van a la escuela y vienen con los deberes a casa, y no se les puede ayudar. Pero aunque haya cursos específicos, ¿se tienen que encargar los centros culturales (Volkshochschulen) de lo que la escuela primaria (Grundschule) y secundaria (Hauptschule) no han hecho bien? Parece como si para garantizar una instrucción básica hubiera que pagar más tarde un servicio extra que el gobierno debe garantizar para sus ciudadanos. Mi argumento es perverso, lo sé.

Esto requiere inversión de recursos y no sólo económicos. El Ministerio de Educación determina que se deberían invertir entre 40.000 y 50.000 millones de euros cada año, apoyando desde la escuela infantil y creando recursos que se puedan extender a todas las fases del sistema educativo, creando una partida especial para los adultos que no han adquirido estas capacidades. Si hay en el mercado laboral alemán falta de profesionales cualificados y hace falta una política más activa de integración laboral (y ya lo es, sobre todo en Berlín), más compleja aún será la integración de personas que son analfabetas funcionales o que no tienen formación profesional. No se puede permitir un país como Alemania tener este frente abierto, en especial con algo tan importante como la educación.

Encontrar adultos que per se reconozcan ser analfabetos o que tengan problemas para leer o escribir, como dificultades de aprendizaje (Lese- und Schreibschwäche) es muy complejo, y que hagan los cursos de alfabetización más, ya que un 60% aproximadamente tienen trabajos, sobre todo de baja cualificación y en la producción, en la industria, en servicios de limpieza o en hostelería. No se trata de personas con dificultades de integración en el mercado laboral, porque la mayoría ya está en él aunque sea en puestos de “ayudante” (Helferbereich). El que en sus puestos de trabajo sepan que, o bien no pueden leer, o que tienen dificultades para escribir, no es algo que esté oculto ni un tabú. La mayoría de los compañeros de trabajo lo saben y les ayudan, y funciona, por eso no se preocupan de si tienen mayor necesidad. Sólo ante situaciones “de emergencia” como ayudar a los niños con los deberes del colegio. Me gusta esta afirmación, porque la mentalidad en esta sociedad es orientada al rendimiento, competitiva (a veces muy feroz y otras veces haciendo trampas) e individualista.

El tema es serio. Hay que tener en cuenta que la lengua alemana tiene una gramática compleja, lógica, pero estructurada, que requiere saberse las reglas, porque hasta las irregularidades tienen un patrón. La lectura comprensiva también requiere un aprendizaje, la semántica es peculiar, y las reglas de ortografía son complejas, más aún cuando se han modificado en 2006 y muchos adultos, incluso en profesiones en un nivel medio de cualificación, todavía dudan cómo se escribe con la nueva ortografía. Yo aprendí la nueva, pero cuando encuentro textos en la antigua aún tengo que mirarlo dos veces. Sobre todo se reconocen porque tienen muchas “ß”, que parece una “beta” griega pero no es sino una “s” sorda para casi todas las palabras que tienen dos “s“ intercaladas o dos al final. En alemán se distingue entre “s” sorda y sonora, como en catalán. Se creó una regla para mantener las “ß”, llamadas “Eszet”, en unas pocas excepciones y esa letra tan alemana está presente en muchas menos palabras que antes.

Curiosidades aparte de la ortografía, el analfabetismo es algo que no debería existir en ningún lugar del mundo, y que… allá va mi mitin… ¡Ya está bien de demonizar la cultura tradicional! Debemos cambiar la mentalidad, aceptando que si bien la tecnología nos ayuda a hacer la vida más fácil, las competencias escolares tienen que aprenderse igual, haya aparatos o no, y que debemos saber escribir nuestra lengua correctamente, tampoco a nivel de un texto jurídico o literario, pero sí a nivel cotidiano. Si la lectura de libros no apasiona, leer el periódico es otra opción, pero no hay que ignorar un problema tan serio como el analfabetismo, sobre todo en sociedades con un sistema educativo reglado y universal. Sean los gobiernos, sean los centros, sean los profesores, sea la sociedad en general, es un problema de todos.

¡Buenos días!


viernes, 18 de septiembre de 2015

Günther Anton Krabbenhöft: el abuelo hipster de Berlín

Buenos días!

El vecino más ilustre de Gräfekiez en Kreuzberg (Berlín) es considerado el senior más estiloso de la ciudad: se viste como un hipster elegante, bebe Club-Mate, como los modernos, y baila en los clubes de música electrónica más famosos. Y todo esto con 70 años, aunque muchos creen que en realidad tener unos 90. Ya no es un chaval aunque se sienta más vital que muchos de ellos.




¿Y cómo vive este Pozo de Sabiduría del mundo hipster elegante? Günther consigue entrar en el club Berghain, donde no dejan pasar a casi nadie porque los porteros son muy selectivos.  Günther cree que debería escribir libros que pudieran conservar juegos, comidas y palabras casi olvidadas. Günther bebe “cortado” en su café favorito de la Gräfestraße. Da gusto escucharle, sobre todo cuando cuenta historias sobre el Berlín antiguo, su ciudad natal, de la que está enamorado.

Günther no se imagina, por tanto, vivir en las afueras de la ciudad, ya que su barrio es su casa, le encanta vivir en el ojo del huracán de las fiestas y se asombra de que no haya en su barrio más gente de su edad con la que pasear. Yo tampoco me imagino a Günther con otros seniors jugando a la petanca en Hasenheide (el parque más grande de su barrio): tendría que irse a Pankow para hacer amigos de su edad.



Günther es un senior atípico. Vive en el ático de una casa antigua (Altbau) decorada con muebles de diseño, a su estilo. Dice que no sale de vacaciones y que ese dinero lo invierte en muebles bonitos para su apartamento. También tiene una colección de sombreros, cada uno con su historia particular. No es un hipster nuevo, sino que lleva esa ropa de dandy con jeans desde hace muchos años. Y en lugar de hacer deporte se va a bailar a los clubes techno berlineses, de donde es un cliente asiduo, y charla con la gente joven. 

¿Y todavía se asombra de que tantos medios se interesen por él? Acéptalo, Günther, no eres un abuelo de petanca y echar migas a las palomas –toma ya estereotipo-, normal que despiertes tanta curiosidad.

Estoy hecho un chaval

Conocen ustedes seniors que no cumplen el estereotipo? Hay muchos mayores singulares. Buenos días!!

lunes, 31 de agosto de 2015

Off-Topic: Accidentes escolares en Berlín.

Buenas tardes a todos. Llega la vuelta al cole y hoy leí una noticia que no toca al tema de los mayores sino a la Psicomotricidad. Resulta que cada vez hay más accidentes en las escuelas en Berlín y empiezan a buscarle la causa de ese incremento.

Cada día de escuela en 2014 hubo de media 230 caídas y sus lesiones tratadas en consulta médica. Los que más se lesionan son los de la escuela primaria (Grundschule). Pero este número crece cada vez más, llegando a 44.900 el número de accidentes escolares, según la aseguradora de accidentes de Berlin (Unfallkasse). De entre ellos un 80% son caídas y lesiones típicas que con una visita al médico se puede tratar, como son esguinces, rozaduras, heridas, contusiones o torceduras de tobillo o muñeca. La Unfallkasse determina que estos accidentes son debidos a que cada vez están las escuelas más masificadas, sobre todo en la primaria.

En las horas en que más accidentes hay es en el recreo y las pausas. Los niños se mueven en esas franjas y tienen, como es lógico, más accidentes. No porque jueguen un poco “bruto”, sino porque suceden las lesiones en situaciones en que no deberían ocurrir: por ejemplo, que quieren coger el balón y al hacerlo se lesionan un dedo. Según la Unfallkasse esto tiene que ver con que los niños cada vez se mueven menos, hacen menos ejercicio y es una tendencia cada vez mayor en esta sociedad. Ya los niños se quedan más tiempo en casa por las tardes y van menos al parque a jugar, hacen menos deporte, tienen cada vez menos actividad psicomotriz y por ello les faltan experiencias importantes para su desarrollo como el movimiento y el cuerpo en acción. Si no corren, no saltan, no se cuelgan de un columpio, etc., a pesar de que la oferta de estas instalaciones para niños es elevada, tendrán peor desarrollo psicomotor que quien practica deporte, baila o va a la piscina a nadar. También tiene que ver con que las clases no son del agrado de los niños, no porque el profesor no se implique, sino porque hoy a muchos niños es difícil motivarles a que tengan un rendimiento en la escuela y la cultura del esfuerzo se está perdiendo. Si los niños vienen cansados de dar clase directos al recreo, el estado de ánimo hace que se peleen más, que discutan o que alguno pegue a otro.

¿Deben preocuparse más los padres? Sí, sobre todo qué pueden hacer en la familia para estructurar y organizar el tiempo libre, que no sólo sea sentarse frente a la televisión o al PC. Necesitan más actividad psicomotriz, aprender a correr rápido o más despacio, divertirse con las actividades deportivas y participar en un equipo, comprometerse con hábitos de vida saludables, desarrollar contenidos como coordinación, equilibrio, control postural, control respiratorio, propiocepción, orientación espacial… Y el niño que es poco deportista siempre puede pasear, ir en bicicleta, pintar y dibujar en casa, aprender música… Y que tampoco se les lleve en coche a todas partes, ya que luego son más mayores y no saben utilizar el transporte público, se pierden en el metro (U-Bahn) y tienen problemas de orientación topográfica. Por no hablar de la inseguridad que tienen porque creen no saber moverse en una ciudad. Y en ciudad grande esto es un prerrequisito.

Esto no sólo debe quedar para la escuela, sino que en casa y en el tiempo libre es algo que se puede hacer. Y no es tema de que falten recursos económicos, ya que en Berlín los hijos de padres desempleados que cobran prestación ALG-II pueden tramitar el “Berliner Pass” que hace un 60% de descuento en el transporte y tienen los niños derecho a que ciertas actividades lúdicas y deportivas en su barrio sean gratuitas o que se pague de cuota simbólica 1 euro al año. Otra cosa es la voluntad de los padres.

Como conclusión quisiera decir que los niños tienen que moverse más, que luego de adultos decidan, que elijan las actividades que más les guste, pero que la implicación de los padres debe ser efectiva y no tener al niño todo el día sentado en casa sin hacer nada, aunque usar los videojuegos de forma racional también tiene consecuencias positivas para la concentración, pero… con mesura. Y que a los padres les tiene que importar tanto el desarrollo psicomotor como el intelectual y escolar, y también el social y emocional, que en una sociedad orientada al rendimiento como la alemana ahora se están dando cuenta de que hay más temas en el desarrollo de la persona que las notas de la primaria.

¡Buenas tardes!


domingo, 30 de agosto de 2015

Gracias por todo, Dr. Sacks


Buenas tardes. Hoy nos ha dejado Oliver Sacks, el famoso neurólogo británico, Pozo de Sabiduría afincado en EEUU que nos mostró el funcionamiento cerebral patológico de mano de sus pacientes y de sus espectaculares casos. Me impactó leer su libro “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero”, referencia a finales de los ´90 para muchos aspirantes a neuropsicólogo/a que soñábamos con poder resolver este tipo de casos, así como los de síndrome de miembro fantasma de Ramachandran.


Sacks nació en Londres 1933 y era hijo de dos médicos judíos. Creció con sus tres hermanos mayores, que también llegaron a ser médicos, y más tarde se licenció en Fisiología, Biología y Medicina. El inicio de su carrera lo desarrolló en el hospital Middlesex en Londres, donde se acercó definitivamente a la neurología. En 1960 se fue de Gran Bretaña a Canadá y de ahí a EEUU, donde de California se mudó a Nueva York. Allí abrió una consulta de neurología y trabajó durante años en el Einstein College del Bronx. Después trabajó en la Universidad de Columbia, donde tuvo su cátedra además de su consulta, por la que pasaron pacientes que protagonizaron sus libros.

En los años ’70 empezó Sacks a escribir libros de divulgación mostrando personas con trastornos neurológicos, “historias de supervivencia” como él las llamaba, con el propósito de ayudar a otras personas que tenían ese trastorno. Uno de sus libros, “Despertares”, en que se trataba la Enfermedad de Parkinson y otras enfermedades degenerativas subcorticales, fue llevado la gran pantalla por los actores Robin Williams y Robert De Niro en 1990. Su gran éxito fue “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero” (1985), donde la narración de 24 casos clínicos, entre ellos la agnosia visual asociativa que da título al libro, hizo ver al lector cómo viven las personas con esos trastornos. Otros títulos de Sacks son “Un antropólogo en Marte”, “Migraña”  y está previsto que salga su autobiografía “On the Move”.



Sacks, junto con Damasio, es uno de los pioneros en la divulgación de la Neurología clínica y de las Neurociencias, y los profesionales del ámbito de las neurociencias somos grandes admiradores de su obra por el rigor, la sencillez y la explicación narrativa de casos clínicos que antes quedaban en la consulta, pero sobre todo por mostrar la vivencia del trastorno por parte del paciente: no sólo hay que describir, sino poner de manifiesto el sufrimiento, las dudas, la confusión y la incertidumbre de quien padece un trastorno neurológico y le “pasan cosas” que si las contaran a otras personas les podrían tomar por “locos”.

Todos sabíamos que su estado de salud era grave, pero antes escribió el Dr. Sacks sobre la muerte, que no era un concepto abstracto, sino un objeto cercano que no debe negarse, siendo muy valiente de afrontar su enfermedad y explicar ese desenlace.

Agradezco profundamente al Dr. Sacks que esos casos trascendieran el laboratorio o la consulta y llegaran a lectores de todo el mundo y de toda procedencia profesional: la ciencia salió a la calle y los no-científicos pudieron disfrutar de ella en forma de libros que se convirtieron en grandes éxitos de ventas. Hoy nos queda su obra, su trayectoria profesional y su resiliencia.





martes, 25 de agosto de 2015

Los mayores en Berlín: el piso compartido para personas en situación de dependencia.

Buenos días a todos!

Cada vez más berlineses alcanzan edades avanzadas y por ello crece también la proporción de los que padecen alguna demencia o están en situación de dependencia. En los últimos años un nuevo recurso ha tomado cada vez más popularidad: los pisos compartidos para personas dependientes o “Pflege-WG”. Pflege es atención o cuidados, o también enfermería, y WG viene de Wohngemeinschaft o vivienda en comunidad. En resumen, un piso compartido como los de estudiantes pero con atención sanitaria y de cuidados personales, con enfermeros y auxiliares.

Ante la duda de si llevar al papá o mamá mayor a una residencia o no porque ya no puede vivir solo/a en casa y las visitas diarias de la atención domiciliaria, se propone cada vez más este equipamiento. Sobre todo en casos en que el mayor se niega a ir a una residencia, o bien la familia desea una atención más individualizada. Por ello hay WGs en las que vive un grupo de pacientes con demencia, no muy avanzada, pero que en un entorno pequeño y protegido, así como con permanente atención pueden funcionar con una autonomía personal básica.

Una WG prototípica puede constar de unos 6 pacientes más el personal que trabaja a tres turnos, ya que por ley “de autodeterminación y participación en pisos compartidos con atención permanente” el intervalo es entre 3 y 12. No está masificado y la atención es personalizada, porque en Alemania según los modelos teóricos de atención y enfermería (Pflegemodell), más todas las ventajas estructurales como son la falta de barreras arquitectónicas, que las habitaciones se pueden personalizar y que el aspecto de la vivienda que ve el residente es de una casa normal, no de un centro sanitario tipo hospital, que eso sí que no les gusta. Por ello es un nuevo concepto cada vez más popular, sin embargo los costes se calculan diferente a las residencias de mayores. Se hacen dos contratos: el de alquiler y el de atención y cuidados, que deben estar estrictamente separados, para cumplir con la idea principal que dio lugar a este concepto, que es el de buscar nueva casa y atención sanitaria al mismo tiempo.

En la práctica cotidiana son o bien las inmobiliarias o los servicios de atención sanitaria y de enfermería (Pflegedienst) los que iniciaron esta idea, pero para encontrar casas de 200 metros cuadrados sin barreras arquitectónicas hay que recorrerse la ciudad entera y en su caso adaptarlas. Deben tener pasillos anchos y diáfanos, dos baños adaptados, para hombres y mujeres, una sala común a modo de salón, una cocina abierta libre de riesgos y pequeñas habitaciones individuales con camas articuladas y un armario. El resto de los muebles los traen los propios pacientes/residentes: se les da confianza y mantienen también la individualidad y autonomía que cada caso requiera. En las Pflege-WG no recibe cada paciente su comida individual pero se favorece que ellos puedan organizar un menú, y que cada uno según disponibilidad y competencias también pueda ayudar en la cocina o en otras tareas domésticas. Así tienen una vida activa dentro de su nueva casa.

Esto requiere esfuerzo y tiempo

Los familiares deben colaborar en la organización y en algunas WG deciden qué candidatos se aceptan, así como normas básicas de convivencia: si se permite o no fumar, o si la familia tiene copia de la llave. Así, si los familiares descubren que pueden tener un servicio casi personalizado de atención para sus padres, o los inversores ven que no tiene tantos costes como un centro residencial (stationäre Pflegeeinrichtung), y que hay WG con personal que habla turco, rumano o español, desde 2010 ha crecido notablemente la demanda y oferta de estas equipaciones, concretamente 180 WG nuevas.

Hoy en día hay en Berlín 560 WG con más de 4000 plazas, la mitad de ellas para pacientes con demencia, que pueden ser sólo de hombres, sólo de mujeres o mixtas. La atención más individualizada consigue que la ratio personal-paciente sea menor que en un centro residencial y que, a modo de ejemplo, a las 7 no se les saque de la cama a todos como si estuvieran en la "mili". Se crea también una estructura doméstica cotidiana, sin horarios de visita tan rígidos como en otros centros, ya que los residentes de la WG son los inquilinos y pueden recibir visitas cuando quieran, como si fuera su propia casa, o la familia puede colaborar en la organización de actividades para su residente o para el grupo. Para ello se requiere personal cualificado, ya que en estos centros la cuota de enfermeros y de personal de actividades (Betreuungskraft), tipo animador sociocultural, no es muy alta. Las desventajas son, por tanto, que puede haber pequeñas faltas en la atención, como reacción a situaciones de emergencia de forma adecuada, ya que no siempre se cumplen los estándares de personal en estos equipamientos debido a la falta general de personal cualificado en el entorno sociosanitario (se llama Pflegefachkräftemangel): la legislación dice que tiene que haber una persona de presencia pero no habla de la cualificación.

Otra desventaja son los costes de tiempo y dinero. Los residentes deben organizar en la medida de lo posible las tareas domésticas y la ocupación del tiempo libre, así como ocuparse de cuestiones como llamar al servicio de reparación si la lavadora no funciona, o quién se ocupa de qué. También el precio es mayor que el de la estancia en un centro residencial: una residencia tiene una cuota mensual de 3000-3500 euros y una WG de unos 3700 dependiendo de la superficie y la localización de la WG. Como sucede con las residencias se les paga la atención pero los residentes cubren los costes de vivienda, alquiler, agua, gas, luz.

Hay WGs para mayores homosexuales

Es la primera generación de mayores homosexuales que viven abiertamente su orientación sexual. Muchos mayores homosexuales tienen su pareja estable desde hace tiempo, de cuando la homosexualidad estaba muy mal vista o incluso prohibida. Afortunadamente hoy no tanto, pero a muchos de ellos les toca afrontar atisbos de homofobia en los centros residenciales: la mentalidad es diferente a la de la gente joven y hay mucha desinformación y muy pocas ganas de querer informarse. Por ello hay una WG para mayores homo en Berlin, y unas pocas más por todo el país.

Muchos mayores homosexuales se retiran de la vida social del centro cuando ingresan en una residencia, se quedan en la habitación todo el día, no salen, se sienten no deseados o no saben cómo otros residentes van a reaccionar cuando hablen abiertamente de su orientación sexual. La misma historia de siempre: no tienen contacto, se sienten solos, se deprimen, no les quedan motivos para vivir y mueren. En la WG “Variedad del lugar de vida” (Lebensort Vielfalt) cada uno tiene la libertad de comportarse como es y se les llama por el nombre de pila y se les tutea, no muy habitual entre mayores o en el trabajo, ya que en Alemania se llama a la gente Herr (Señor) o Frau (Señora) con el apellido y de usted. Por eso en estas WG se promueve la identidad personal, el vivir la homosexualidad con dignidad, a pesar de que se sea dependiente.

La conclusión

No sé si estos pisos compartidos funcionarían en España en una gran ciudad, sobre todo porque la cultura y mentalidad es diferente: no somos muy dados a compartir piso, preferimos vivir solos en casa con una persona interna hasta que ya necesitemos un centro residencial, y ahí también si el centro lo permite, se puede hacer vida bastante autónoma en entorno protegido. Lo único que importa es que la dignidad del residente/paciente se respete y se le favorezca.



jueves, 20 de agosto de 2015

En Alemania puede obligar el estado a que un ciudadano se prejubile

Buenos días a todos. Mientras surjan aquí in Germany políticas aparentemente contradictorias de querer retrasar la edad de jubilación pero poder a la vez jubilarse con 63 años cuando se han cotizado 45, ayer toda la prensa se hizo eco de la siguiente noticia: un ciudadano de Duisburgo de 63 años está obligado a aceptar una jubilación anticipada al ser desempleado perceptor de subsidio de desempleo (ALG-II o Hartz-IV) y no tener perspectivas de reinserción laboral. El ciudadano recurrió la sentencia y el juez falló en su contra. O sea, que ya se ha creado un precedente para que se tome este procedimiento.

Vamos a dar una pequeña clase de Derecho social y laboral alemán, que se me noten los cursos que he hecho.

Cuando una persona está desempleada menos de 6 meses y ha cotizado previamente mínimo 1 año recibe la prestación ALG-I, en que recibe constantemente ayuda y ofertas de empleo y formación por parte de la Agencia de Empleo (Agentur für Arbeit), ya que entra dentro del Libro Tercero de Derecho Social (SGB III) que se llama “promoción y facilitación laboral”. O sea, el estado se mueve para que la persona vuelva cuanto antes al mercado laboral. Está, digamos, obligado. Si pasa ese tiempo o la cotización es menor de 1 año, se recibe el subsidio de desempleo o ALG-II también llamado Hartz IV, que pertenece al Libro Segundo (SGB II) cuya misión es regular el que las necesidades básicas de la persona queden cubiertas, pero es la persona la que debe salir por sí sola de la situación de desempleo al tener todo cubierto, y por ello aceptar cualquier propuesta del estado. En este caso el organismo responsable se llama Jobcenter, y cada uno de ellos tiene funcionamiento casi autónomo.

El Jobcenter tiene un catálogo de servicios, entre ellos la ayuda a buscar empleo, pero puede obligar al desempleado perceptor de ALG-II a que acepte un trabajo aparentemente lejos de su casa, de menor cualificación, un curso preparatorio, unas prácticas, una prueba de trabajo con posible incorporación en la empresa… hasta la prejubilación. Tiene que demostrar el ciudadano mediante sesiones de asesoría cada mes y medio que está activo buscando empleo: traer los Curriculum para corregirlos, traer una lista de las empresas a las que se han enviado, o bien traer los resultados de las entrevistas de trabajo realizadas. El Jobcenter también tiene su catálogo de ofertas y cubre los gastos de envío de los Curriculum Vitae a las empresas, costes de papelería, billetes de tren para ir a entrevistas de trabajo, incluso ropa adecuada si la persona lo necesita, lo que entra dentro del “presupuesto de colocación” o Vermittlungsbudget. Pero no se debe pasar uno mucho pidiendo que se le paguen cosas porque hay un concepto jurídico llamado Ermessen que se refiere a la moderación en la solicitud de provisión de recursos.

Ahora puedo incluir todos esos términos en el texto sin que nadie se me pierda al leerlo.

Entonces ayer el Juzgado de lo Social de Kassel falló que el ciudadano de Duisburg, que ya recurría esa sentencia de prejubilación obligada, tiene que aceptar que como tiene ya 63 puede y debe prejubilarse, ya que lleva tiempo sin cotizar y percibiendo subsidio y las perspectivas laborales que tiene son casi nulas en el mercado laboral. Y como por ley desde el 1 de Julio de 2014 se puede uno prejubila con 63, hemos apañado bien la situación.

Ahora bien, al ser prejubilado significa que va a cobrar menos y que se supone que “no puede trabajar”, que es donde entra el concepto de Erwerbsfähigkeit. Segunda lección de derecho laboral alemán. Esa palabra significa que la persona puede y tiene capacidad de trabajar, ya sea como asalariado o como autónomo, según competencias y capacidades personales. Si la persona puede trabajar más de 6 horas y hasta 8, se dice que es “erwerbsfähig” a tiempo completo, o sea, que tiene la capacidad de resistir jornadas laborales a tiempo completo, de 31 a 40 horas semanales. Si puede trabajar sólo entre 6 y 3 horas diarias, su Erwerbsfähigkeit es a media jornada o tiempo parcial, pero si sólo puede trabajar menos de 3 horas diarias en el mercado laboral ordinario, pero sí en talleres ocupacionales para personas con discapacidad, se dice que la persona no es “erwerbsfähig” y la legislación de estos casos entra en el Libro Decimosegundo de Derecho Social (SGB XII). Pero en el caso del ciudadano de Duisburg, ¿podía realmente trabajar? ¿Se ha valorado el caso adecuadamente? ¿La persona estaba activa buscando empleo y presentaba su trabajo en cada cita con el asesor? Para evitar esas preguntas hay que escribirlo todo y no sólo eso, sino saber orientar adecuadamente a las personas desempleadas, ya que es muy fácil desanimarse y perder la motivación.

Otro concepto que entra es la Zumutbarkeit, la “razonabilidad”, que en el caso de personas con una edad y un supuesto historial médico, hay empleos que no pueden desempeñar porque sus condiciones psicofísicas no lo permiten, o que por situación familiar (por ejemplo, tres hijos al cargo o cuidado de familiares en situación de dependencia) no puede aceptar ciertas condiciones laborales como trabajo a turnos, trabajo nocturno, disponibilidad permanente, etc. Depende de cómo sea el listón de Zumutbarkeit del asesor, habrá más o menos conflicto cuando el desempleado rechace ciertas ofertas de empleo, ya que es un criterio bastante subjetivo. Y a veces es zumutbar el que se prejubile forzosamente a una persona con este perfil del caso que se trata.

¿Qué supone que a uno le obliguen a prejubilarse? Que percibe menos dinero. Está claro. Si se jubila con 65 la renta mínima es de aproximadamente 924 euros, que según cada Bundesland (estado federal) puede variar. Pero si se prejubila con 63 tiene una deducción de aproximadamente 77 euros, ya que por cada mes natural anterior a la jubilación se deduce un 0,3%. Sin embargo hay excepciones según casos difíciles en que tienen derecho a que no se le deduzca y, si entra dentro de las condiciones de “Ermessen”, que se le cubran otras prestaciones sociales recogidas en el Libro XII.

¿Qué supone a largo plazo prejubilar forzosamente a los desempleados de larga duración mayores de 63 años? Primero, que el estado se ahorra costes porque tiene que pagar menos entre esa edad y los 67, que es la edad oficial de jubilación. Y segundo, que esos desempleados prejubilados no contarían para las estadísticas de desempleo, por tanto “bajaría el paro” gracias a los cambios demográficos. Y la Agentur für Arbeit se colocaría la medalla en la pechera como un general prusiano cualquiera y diría “oye qué buenos somos”. Claro, derivando a todos los de ese grupo de edad a la jubilación y tomar una actitud servil ante empresas que no quieren contratar mayores de 60 o incluso mayores de 55.

Así que mientras unos quieren prejubilarse porque por sus enfermedades crónicas no pueden trabajar en el mercado laboral ordinario, habiendo probado en diferentes proyectos de reinserción laboral, otros son forzados a hacerlo porque no se van a integrar “tan mayores que son ya y tanto tiempo que llevan fuera del mercado laboral”. Yo me pregunto ante estos casos si ha habido praxis deficiente por parte de las instituciones, por complejo que sea la reorientación laboral de desempleados de larga duración, perceptores eternos de subsidio, con el cual pueden vivir austera pero cómodamente mientras no le deduzcan de su cuenta por no estar activo en la búsqueda de empleo.

Que esto sirva de reflexión. Un saludo a todos! 



martes, 21 de julio de 2015

Cuando los mayores no se dejan ayudar y se ponen testarudos. En Berlín también.

Buenos días a todos. 

Muchos pensamos que cuesta tanto pedir ayuda como aceptarla sin pedirla. Os explico de qué estoy escribiendo. 

El viernes salió un artículo en el Berliner Zeitung que cuenta de forma extensa la problemática: muchos mayores que requieren atención no se dejan ayudar, sea por vergüenza, por querer mantenerse independientes hasta que no puedan valerse, o bien por no tener conciencia de necesitar ayuda. Si no quieren tomarse la medicación, ni ponerse el audífono, ni dejan entrar a los auxiliares de SAD, o no les da la gana ir de copiloto en el coche, son situaciones muy sobrecargantes para los cuidadores familiares ¿Y qué hacen entonces? Aparte de preocuparse, quejarse en Internet en los foros y buscar otra ayuda.

En Alemania hay 2,5 millones de personas en situación de dependencia, del grado que sea. Los dos tercios de ellos tienen un cuidador familiar, frecuentemente los hijos. Aunque los cuidadores familiares tengan una gran sobrecarga corporal y psíquica, muy rara vez piden ayuda o entran en grupos de cuidados al cuidador. Sin embargo está bastante extendido lo de entrar en foros de internet de cuidadores y compartir experiencias de cuando su padre/madre se pone agresivo, pesado o cabezota y rechazan todo tipo de ayudas. Una usuaria relata “mi abuela tiene 90 años, pero nos tiene amedrentadas a mi madre y a mí” y otra cuenta que su madre le lleva por la calle de la amargura y es como si hablase con la pared.

Muchos hijos que cuidan de sus padres ven este cambio demográfico como muy complejo, que los padres cada vez necesitan más ayudas por la involución de su estado y siempre se menciona la “cabezonería de la edad”: da igual de qué ayuda se trate, hay conflicto a diario sí o sí y no hay manera de negociar con la testarudez personificada. Se pone la cosa fea cuando hay que tramitar el grado de dependencia (el Pflegestufe) y viene el valorador a casa: el mayor dice que está bien, que puede hacer todo, el hijo lo niega, el mayor se enfada y el valorador no sabe a quién creer. Lo habitual. Y más feo es aún cuando hay que ingresar al mayor en una residencia, que es cuando se puede armar la de San Quintín.

¿Por qué nos cuesta aceptar y recibir ayuda?

Psicólogos y expertos en cuidados a los mayores aconsejan un cambio de perspectivas. Los mayores suelen reaccionar con rechazo porque tienen miedo de abandonar su independencia. La pérdida de autonomía es un proceso doloroso. Para todo aquel que siempre ha sido muy independiente y que ha resuelto todo solo y sin ayuda, es un cambio muy drástico. Seguro que conocemos muchos casos de mayores de más de 80 años, no del todo independientes, que rechazan todas las modalidades posibles: que se les traigan “tappers” con comida preparada, una empleada de hogar una vez por semana para la limpieza o alguien que les haga compañía, por citar ejemplos. Creen que pueden manejar todo solos, pero no es cierto y los hijos se desesperan.

¿Qué hacemos en estas situaciones? No hay recetas mágicas ni soluciones milagrosas. Es importante que la persona mayor acepte que ya no está en forma y que necesita alguien que le apoye en ciertas actividades, que por ello no es menos inteligente, sino que se hace mayor. Ahí viene el cambio de roles: los hijos ahora cuidan de los padres. Para ello se ha creado la iniciativa “Cuidar y Vivir” (Pflegen und Leben).

Los expertos de la plataforma aconsejan a los familiares que no pueden con la testarudez de sus padres que introduzcan una persona como mediador, que sea un conocido, un amigo, otro familiar u otra persona de confianza. De este modo los mayores se dejan ayudar mejor si entra en escena una persona externa o neutral y no consideran su ayuda como amenaza a su independencia. Tampoco los hijos que cuidan de sus padres deben ser tan orgullosos de pensar “esto lo saco yo solo adelante”.

El portal “Cuidar y Vivir” pone un equipo de psicólogos y trabajadores sociales a disposición de los familiares, que de forma anónima aconsejan cómo actuar en situaciones críticas. Pero ¿por qué es tan complejo ayudar? El equipo, según su experiencia, llega a estas conclusiones:
  •        Para los padres no es agradable ser cuidados por los hijos, no quieren ser una carga para ellos.
  •        Hay un gran sentimiento de vergüenza, sobre todo cuando un hijo le tiene que lavar.
  •        Ese cambio de roles de hijo que cuida a padre todavía lo ven como antinatural.
En este caso recomiendan los expertos, que ambas partes deben aprender paso a paso cómo llevar mejor esta nueva relación y que las reacciones agresivas, a veces como de “rabieta de niño” son normales.

Y a modo de conclusión se pueden dar estos consejos cuando los hijos se sienten como que hablan con la pared y que el mayor no les hace caso:
  •       Cambio de perspectiva: preguntarse por qué reaccionan sus padres con rechazo y qué miedos tienen.
  •       Buscar ayuda para sí mismos, como cuando acuden a los grupos de familiares, porque el intercambio es muy importante
  •       Buscar ayuda profesional, como SAD, voluntarios, el trabajador social de zona, etc.
  •       Que un tercero haga la labor de mediador, ya que al ser neutral puede hacer calmar la situación.
  •       Comunicación directa y sin jerarquías, sin amenazar.
  •       Llegar a acuerdos con los temas importantes, como de poner cotitular en la cuenta bancaria o de no conducir solo.
  •       Si se enfada el mayor, mejor retirarse y volver calmado.
  •       Relajación y cuidarse uno mismo.

Como podéis ver, mis queridos seguidores, los mayores en todos los países son igual de cabezotas y tercos cuando no quieren recibir ayuda. Un tema de fondo es que cada sociedad tiene sus reglas, y más aún en la sociedad alemana, en que la independencia y el no necesitar a nadie son valores muy importantes. Por no hablar de lo lejos que está la familia, no sólo físicamente. 

Espero que el tema os haya gustado y os haya hecho pensar, sobre todo cuando el orgullo nos nubla la mente y no queremos ser ayudados. 

Abrazos desde Berlín!

viernes, 22 de mayo de 2015

Ya parió la abuela y no es broma

¿Se acuerdan de Annegret Raunigk? ¿De la profesora de Berlín embarazada de cuatrillizos que salió en TV haciendo gala de su irresponsabilidad? El martes pasado a las 11 de la mañana se convirtió en la madre de cuatrillizos más mayor del mundo. En 26 semanas de gestación, normalmente son 40, ha tenido 3 varones y 1 mujer, cuyos pesos oscilan entre los 655 y los 960 gramos, por no hablar de longitudes de 30 a 35 cm. O sea, prematuros, bajo peso y con un riesgo muy alto de complicaciones a todos los niveles, no sólo neurológicas, ya que con 6 meses de gestación no tienen la maduración que tendría un bebé que nace a los 8 meses.

El parto fue por cesárea en un hospital de Berlín del que no se ha revelado el nombre y los bebés pasarán lógicamente tiempo en la incubadora para que sean atendidos y observados en neonatología. El día 15 fue la última revisión médica y no se observaron anomalías en el desarrollo prenatal de los bebés. Ahora veremos cómo pasan las primeras semanas, porque estos niños son considerados “grandes prematuros”, ya que nacen a los 6 meses de gestación y no llegan al kilo de peso.

Ahora Annegret es abuela de 7 nietos y madre de 17 hijos, y vuelve a justificar la inseminación porque su hija pequeña de 9 años le pidió tener un hermanito. ¿Es que no tiene la madre asertividad para decir no? ¿O es una excusa porque siempre es bueno que haya niños, y nunca mejor dicho? En las noticias publicadas recuerdan su historia, que se inseminó en Ucrania, que ha tenido pertinentes pruebas médicas… Pero ni un solo comentario sobre su irresponsabilidad: informo pero no opino, ni siquiera en el periódico sensacionalista BILD. Pero es pronto para rendirse porque en este momento estarán las redacciones creando noticias y algún que otro especial de bioética, fecundación in vitro, edad de las madres… Espero que aunque esta mujer sea una inconsciente, sirva para que las de treinta y tantos no estemos estigmatizadas si hemos decidido no ser madres jóvenes, por los motivos que sean. Es una decisión muy personal y no es agradable recibir juicios gratuitos, sobre todo de mujeres que han parido hijos “sin cabeza” y han tenido que madurar a la fuerza, mientras otras los tendremos (o los han tenido) como una decisión meditada o en el momento adecuado.

Lo que hay que aplaudir es la naturaleza de Annegret, que ha superado un parto múltiple, y que por muchos médicos que cuiden de ella y de sus bebés, si la salud es mala, la supervivencia puede estar afectada. Veremos a ver cómo se desarrollan los niños, porque un peso de menos de medio kilo es muy escaso y es posible que a largo plazo puedan tener problemas como los antiguamente llamados “retardo psicomotor” o también dificultades de aprendizaje o alguna que otra discapacidad. Dicen en el texto que los bebés tienen posibilidades de sobrevivir, sí, pero ¿cuánto apoyo y cuánta atención van a necesitar?

Para no crear expectación desmedida no se ha grabado a Annegret en la clínica ni a los niños, pero informarán del tema los medios. El canal de televisión RTL, el cutrelux, que es el que dio la primicia acompañando a Annegret en su preparación a ser madre de cuatrillizos, hará un seguimiento de la madre y sus bebés, para ver cómo se desarrolla su vida. Ya pensábamos que esos bebés nacerían mucho antes de tiempo.

De momento Annegret no está disponible para entrevistas, acaba de tener un parto de cierto riesgo y tiene que recuperarse. La prensa pide que se le respete y que no intente contactar con ella: como a las madres recientes, que no se les moleste, pero más aún en su caso por la peculiaridad de la situación. Tampoco van a decir en qué clínica está, esperemos que algún personal sanitario no se vaya de la lengua porque sería desagradable tener a la prensa de cotilleo en el hospital, por Annegret, los bebés, su familia y por los demás pacientes y trabajadores del hospital. Y tampoco dirán qué doctores le han atendido, para evitar todo tipo de presiones desde fuera: el parto salió bien y los niños han sobrevivido las primeras horas. A ver qué pasa.

Como dicen por aquí “ich bin mal gespannt”, que se traduciría como “a ver qué es lo que pasa”. Con casos así mantengo bien firme la capacidad de asombro.


¡Buenas noches!

viernes, 15 de mayo de 2015

Que viene la inspección! A poner todos cara de buenos!

Buenas tardes, mis followers!

Hoy vamos a hablar de un momento complejo para quienes trabajan en residencias, momento que da más miedo a veces que ir al hospital abandonado de Beelitz a cazar fantasmas: las inspecciones. Es cierto, ayudan a tener calidad en la prestación de servicios, pero hay inspectores que cuando ven algo raro empiezan a sancionar y a crear confusión. Como las residencias dependen de la cuenta de la dependencia o Pflegekasse y tienen que ver con el seguro médico, o Krankenkasse se establece un servicio médico para la valoración y prueba de los servicios que se prestan en una residencia de mayores, sea cual sea su modalidad. Pflegeheim es la residencia para mayoritariamente asistidos y la Seniorenheim o Seniorenresidenz para los que entran no asistidos, aunque no entran válidos del todo.

Si los mayores realizan o no las AVD (Actividades de la Vida Diaria) de forma independiente, se valora no en capacidad sino en el tiempo que necesitan. Si el tiempo es elevado se contabiliza con que una persona tiene que ayudarle o realizar por él esa función. A mayor tiempo requerido para las AVD, mayor requerimiento de asistencia, mayor grado de dependencia y mayor necesidad de un tercero para esas tareas. Los grados de dependencia son tres, como en España, más una variación del tercero llamada “casos extremos” o “harte Fälle” para casos de gran dependencia. Cuanta más dependencia tenga un residente, más dinero recibe de la cuenta de dependencia o Pflegekasse y del precio de la residencia tiene que pagar lo restante. Todo incluido y clarísimamente explicado en el libro XI de derecho social, el dedicado a las personas en situación de dependencia. En enero de 2015 han aumentado la prestación económica así como las ayudas a las familias y el abanico de modalidades para prestar apoyos, lo que se conoce como “la ley de fortalecimiento y mejoras de los cuidados” o “Pflegestärkungsgesetz”.


   


"el Pflegestärkunsgesetz principal provee el mayor incremento económico de la atención a la dependencia desde la introducción de las primeras leyes de aseguramiento de la atención a la dependencia" (#Elenatraducedeformacreativa)

Como todas las residencias reciben esa cantidad por los casos de dependencia están de algún modo supervisadas, inspeccionadas y “probadas”. Digo probadas porque a los alemanes les encanta el término “Prüfung” (prueba), el verbo “prüfen” (probar) y si quieres que te tomen en serio cualquier cosa que haya sido constatada tienes que poner siempre el participio-adjetivo “geprüft” y declinarlo en masculino, neutro o femenino si hay que ponerlo como un título. Cuando tenga mi título alemán de directora de residencias de mayores tendré que ponerme “geprüfte Heimleiterin” según el ordenamiento bla bla bla. Que si no, ni te lo miran. Para la “Prüfung” de la residencia está la MDK, que es el servicio médico que se encarga de valorar los estándares y poner una nota: 1,0 es una residencia maravillosa y perfecta mientras que 4,0 es un horror y más vale que saques de ahí a tu padre/madre/tía/cónyuge.


Este servicio domiciliario es bueno


Esta resi es menos buena porque la atención es lo peor valorado


La imagen pública y social de la residencia depende de cuántos “unos” tiene en sus valoraciones, que se estima por el número de quejas, la solución de esas reclamaciones, por lo bien que están prestados los servicios… Halt! („alto!“ en alemán). Eso se mide por todo lo que escriben las auxiliares-enfermeras en sus notas, hecho que a veces se falsea para que esa Prüfung no te empiece a restar puntos y quede la residencia … a la altura del betún.

Lo interesante del caso es que se han quejado de que esta valoración no funciona y no es interesante porque pintaba desde el principio ser muy bonito para ser verdad y no es un sistema transparente, sino con el que se puede engañar: “por el mar corren las liebres y por el monte las sardinas, tralará”.
Esta valoración de las residencias está en la web y se usa como ayuda a la publicidad para captar nuevos clientes o residentes: así se ve qué puntos fuertes y débiles tiene la residencia. Atención es un 1, la comida un 2, los espacios verdes un 3… Si se está buscando plaza para un mayor quejica con las comidas, que se siente encerrado, quiere pasear y con riesgo de fuga esa parece la menos indicada. Como no hay transparencia ni se emite la información verdadera, o no se transmite para su informe final, no se informa de si hay residentes con escaras, deshidratación, desnutrición… cosas que son habituales y que no necesariamente se deben en un 100% a falta de atención. Porque ya puedes darle a Herr Müller filetes en túrmix a diario, que su escara tarda siglos en cicatrizar, se le cura cada dos días, es además diabético, no asimila bien las proteínas, no se mueve, pero se le hacen todos los cambios posturales… el típico caso difícil de enfermería. Pues parece que según resultados las resis funcionan de maravilla, los residentes están perfectamente bien, pero la realidad es otra. Así, se orienta más a la publicidad y a la buena imagen que a mostrar lo bien que se están prestando los cuidados. Por tanto, las familias no suelen creerse esas notas y a más de un director o coordinador se le queda cara de “pues vale” con las notas tan infladas.


De lujo o con las notas infladas?

Ahora se han puesto los sabios a intentar cambiar el sistema de 2009 e introducir uno nuevo en 2018 que informe de forma más transparente. Un sistema que cuente también con la opinión de residentes y familiares, ya que sólo cuentan los datos emitidos por el personal: o sea, a salvar mi pellejo, a mantener mi puesto y a que a mi jefe no le cuelguen del palo más alto. Todo para que no se rijan sólo por la nota, que ni que fuera esto la Selectividad (en alemán el “Abitur”). Para tener uniformidad de criterio quieren construir un instituto de calidad de la asistencia, como si los expertos de la MDK fueran tontos y no supieran.

Sin embargo los inspectores que hacen esas Prüfungen defienden su sistema. Cierto es, que ya que han aprendido algo nuevo no les apetece aprender otro ahora que lo dominan. La resistencia al cambio típica del sector residencial, también en España, más la cuadratura alemana. Porque alegan que esta nueva inspección ha mejorado “indudablemente”, según dice su representante, la calidad de las residencias: sí, la calidad de la escritura y de los cientos de impresos que tienen que rellenar las enfermeras-auxiliares, que escriben más que atienden y con razón no alcanzan a realizar sus tareas. Lo embellece el representante diciendo que hay más espacios para residentes con demencia y hay menos sujeciones. La creación de espacios para demencia o unidades de Psicogeriatría es casi obligada dada la necesidad y hay enfermeros-auxiliares con esa especialización. Y lo de las sujeciones es una corriente eu-ro-pe-a, con mucho desarrollo en España gracias al programa Desatar al Anciano. Además que en Alemania para poner una ínfima sujeción hay que hacerlo por procedimiento judicial y teniendo en cuenta el testamento vital, la familia, un tribunal médico… ¡Por eso no hay apenas sujeciones! Aquí hay un dato manipulado por omisión de explicación.

El representante de la MDK dice que esas notas no son como en el colegio, porque en Alemania un 1 es “muy bien”, un sobresaliente casi matrícula de honor, y que en las residencias el 1 es cuando los estándares mínimos están cubiertos. Vale, o sea, que los familiares cuando ven los números no los entienden porque no son sanitarios y piensan en el cole. Que las notas no son tan altas como la gente se piensa. Por eso las notas son de 1 a 2 en casi todos los centros pero son en realidad un criterio de mínimos más que de máximos. También las inspecciones dan nuevas propuestas de mejora y se vigila si se cumplen pasado un tiempo. Como en la CAM y también bajo amenaza de sanción: “o lo cambias o te colocamos 24.000 euros de sanción por falta grave”. Otra falsedad documental y ganas de perjudicar a las empresas y a los directores como un punto tenga un 2,1.

Los que según el criterio “el 1 no es un sobresaliente como en el cole sino lo mínimo que debe tener una resi” no han aprobado en la Prüfung, no hay reválida ni examen en Septiembre, sino que cierran la resi sin piedad. Ahí se remiten a una resi de un barrio de Bonn (Dottendorf), que a pesar de las maravillosas notas había casos auténticos de negligencia en la atención. Ponen como excusa que en los últimos meses empeoró notablemente la prestación de servicios. Muchos especialistas nos preguntamos si la prestación era igual de mala aun sacando “unos y más unos”. Fue de ahí donde saltó a la prensa en Abril de este año, si la valoración por la MDK era la más indicada por su falta de transparencia porque parece más un embellecimiento de la realidad que pretende salvar el pellejo al director o seguir captando clientes.

Parece ser que se tomarán en serio el cambiar de sistema, pero si lo hacen que no se olviden de lo principal: la atención real al residente y la información trasparente a familia y a Pflegekasse, y darles el valor y la importancia que merecen. 

Un saludo desde Berlín :-)

martes, 12 de mayo de 2015

Cómo cambian las generaciones de mayores

Hola, followers!
En la actualidad estamos muy informados a veces saturados con el tema del envejecimiento activo, del cual a veces no soy una gran defensora porque puede llevar al “abuso” en términos de productividad de personas mayores que deberían estar jubiladas. Retrasar la edad de jubilación es posible y beneficia tanto a las empresas como al estado o a la propia persona, para la que su profesión es muy importante. Más importante aún son las condiciones laborales de esa persona en edad de jubilación que sigue trabajando. Si por un lado se pretende alargar la vida laboral de forma voluntaria o involuntaria, por otro lado personas con una dilatada vida laboral puede jubilarse a los 63, pero esto sólo ocurre en Alemania desde el 1 de julio de 2014. 

El Periódico “Berliner Zeitung” ha informado recientemente de que una profesión con alta demanda de las capacidades y competencias aumenta el rendimiento en edades más avanzadas. Esto no es otra cosa que la explicación para la población general de lo que significa la reserva cognitiva para los neuropsicólogos: todo lo que uno trabaje durante toda su vida, lo que aprenda, las competencias que desarrolle se conservan hasta edades avanzadas y sirven de colchón protector contra el envejecimiento cognitivo e incluso mitigan los efectos de una posible demencia incipiente. O sea, barrotes gordos para encerrar al monstruo del Alzheimer (Post). Es evidente: practico, realizo y aprendo porque el saber no ocupa lugar pero ayuda a no envejecer patológicamente. Ahora es cuando toca poner ejemplos. Un sastre o un taxista desarrolla más la orientación topográfica, visuoconstrucción, orientación en espacios pequeños, es decir, las capacidades más del hemisferio derecho, mientras que profesiones de mayor uso de la palabra, hablada o escrita, por ejemplo un psicólogo o un periodista, tendrán más desarrollo de capacidades verbales y lógicas, que son competencias propias del hemisferio izquierdo.

Un nuevo estudio sobre la reserva cognitiva en términos de competencias desarrolladas gracias a la profesión y a la vida laboral se ha publicado recientemente en Alemania. La Universidad de Leipzig ha realizado un estudio longitudinal durante 8 años a 1000 ciudadanos de 75 años en adelante (Fuente). Se consideró tanto la profesión como sus requerimientos y tareas propias: análisis de datos, valoración de información o concentración en los detalles. Los investigadores cruzaron estos datos con tests de rendimiento y se descubrió que los que tuvieron una profesión más o menos demandante en capacidades y requerimientos tenían un mayor desarrollo de sus capacidades y se deterioraban menos según el paso del tiempo. A mayor complejidad de la tarea, menor deterioro de sus competencias y menor empeoramiento de sus capacidades.


Al hilo de estos estudios longitudinales, la salud será investigada en un nuevo estudio de la Universidad de Hamburgo, con una muestra inicial de 45.000 participantes. Ya sabemos el tema de la mortandad experimental en estos trabajos, y no sólo por el fallecimiento de los participantes (Fuente). 


Este es uno de los estudios longitudinales más ambiciosos de la región de los últimos años y que comienza en este mes de mayo. Personas entre 45 y 74 años de edad serán observadas en términos médicos durante 6 años, para encontrar factores de riesgo frente a enfermedades cotidianas como infarto de miocardio, ictus, diabetes, depresión o demencia. Este estudio llamado “Hamburg City Health Study” se realiza en cooperación con unas 30 clínicas y con el Clínico Universitario de Hamburgo-Eppendorf. Esperamos un buen desarrollo y una rica información para valorar esos factores de riesgo.


Otro estudio epidemiológico y longitudinal, edad y patologías. ¿Podrán hacer algún estudio en positivo sobre los mayores? Ya estoy un poco cansada como profesional del área de Gerontología de este tipo de vínculos. Sin embargo, hay otros autores que han descubierto la capacidad de aceptación de achaques y en su caso de resiliencia en los mayores. La Universidad de Heidelberg ha estudiado a mayores en un estudio de centenarios afirmando que están más sanos y viven más felices a pesar de sus achaques, y que tienen un potencial de sabiduría que apenas hoy aprovechamos. ¡Nuestros Pozos de Sabiduría! Menos mal que allí en Heidelberg, donde está el mayor centro de investigación gerontológica y geriátrica del país, corroboran lo que llevo anyos repitiendo. Por tanto, no soy una alucinada (Fuente). 


La sabiduría no viene regalada sino que se trabaja y se consigue con esfuerzo. ¿Qué te duelen las articulaciones o la espalda? Los jóvenes se quejan, pero los mayores siguen adelante. Han vivido otras épocas en la que no había tantos recursos como hoy, pero hoy con sus achaques continúan activos. La exposición “Diálogo con el tiempo” del Museo de la Comunicación de Berlín enseña que las personas de más de 70 años pueden no sólo ser guías para los visitantes, sino que pueden aprender nuevas competencias, desarrollar nuevos intereses y que la edad es una ganancia en sapiencia. Si el cerebro se trabaja, permanece activo, por lo que sería interesante considerar una nueva perspectiva acerca del envejecimiento y la jubilación.


Preguntas y respuestas sobre el llegar a mayores



El día 23 de abril fuimos todos los del trabajo, preparadores laborales y usuarios, para conocer algo más que el envejecimiento patológico de señores enfermos en la residencia y con demencia y pérdidas funcionales. Los usuarios nuestros cambiaron su concepto, a pesar de que alguno no quiere envejecer, y que se sorprendieran de que mi tía, ya septuagenaria, es vegetariana desde los 30 años, como ejemplo de que estamos rompiendo barreras y prejuicios.

Qué significa edad anciana / ser mayor para mí?


Un estudio con centenarios de la Universidad de Heidelberg muestra que en 12 anyos el número de centenarios se ha triplicado y que los mayores cada vez ven su vida de forma más positiva. Todo lo que puedan hacer tiene casi más importancia que el simple hecho de tener buena salud: comunicarse con sus familiares, aprender cosas nuevas y sobre todo, sentirse útiles.  

Como decía la canción de Elíades Ochoa a Venancio, que cómo cambiaban los tiempos, podemos ver que es cierto y que no todos los mayores a lo largo del tiempo tienen las mismas costumbres, preocupaciones, necesidades y estilos de vida.



Buenas tardes!!